El pasado 10 de agosto vivimos como comunidad educativa un fenómeno natural que nos puede generar temor, preocupación y muchas otras emociones que hacen parte importante de experimentar eventos como estos. El instinto de supervivencia lleva a algunos a correr, otros se bloquean y no logran reaccionar, otros hacen lo que ven hacer a los demás y algunos recuerdan rápidamente las instrucciones brindadas en espacios informativos o de simulacros y logran seguirlas. Todo lo anterior nos deja con muchos aprendizajes y aspectos por mejorar cada vez más ante un posible evento similar en el futuro.
Hoy compartimos un poco más acerca de lo que es, lo que se debe hacer y lo que no, en caso de que nos tengamos que encontrar de nuevo ante un evento sísmico.
Para empezar, qué tal si nos familiarizamos con algunos términos:
Temblor, sismo, terremoto… ¿Son lo mismo?
Todos éstos términos indican una sacudida repentina y rápida del suelo que puede variar en su intensidad, la cual dependerá de la profundidad y varía según la distancia, tipo de superficie y otros factores.
Qué hacer:
La regla de oro en todo lugar y emergencia:
Conservar la calma, protegerte en un lugar seguro y esperar a que todo pase.
ANTES
- Ten siempre listos los números telefónicos de emergencia
- Botiquín de primeros auxilios, linterna, radio y baterías.
- Suministros de agua y comida enlatada.
- Elabora un plan de contingencia familiar donde se identifiquen lugares de encuentro seguros si el sismo ocurre.
- Localiza los lugares más seguros de tu domicilio y lugar de trabajo.
- Ten siempre presentes las rutas de evacuación.
- Revisa periódicamente el funcionamiento de las instalaciones de agua, luz y gas, identificando las llaves para cada una.
DURANTE
Si estamos en casa o en el colegio:
- Evitar salir corriendo.
- Si se está lejos de una salida, dirigirse rápidamente al lado de estructuras fuertes como una mesa o escritorio de madera o metal resistente, ubicarse al lado de ese sitio u objeto pesado en posición fetal (Técnica del triángulo de la vida).
- Alejarse de ventanas, lámparas, vidrios, espejos, paredes exteriores o de fachadas, balcones, muebles altos y objetos que puedan caer encima, romperse o proyectarse.
- Tener en cuenta que algunas puertas se pueden bloquear por el movimiento sísmico.
- Alejarse de estufas, braseros, cafeteras, radiadores o cualquier utensilio caliente.
- Si se está en casa, seguir las instrucciones del adulto responsable que se encuentre presente.
- Escuchar y seguir las instrucciones del profesor o brigadista.
Si estamos en la calle o espacio abierto:
- Buscar una zona verde como un parque, una cancha, un patio.
- Mantener la distancia de cables eléctricos, postes de luz y árboles grandes.
Si estamos en un carro:
- Conducir hasta un lugar despejado y detenerse, mantenerse lejos de puentes, cables eléctricos, postes de luz y árboles grandes.
- Salir del vehículo y ubicarse al lado de éste, entre las llantas delanteras y traseras, no frente a ellas.
Si estamos cerca de ríos o quebradas:
- Alejarse de las orillas, buscar refugio en un sitio alto y de poca pendiente, pues podría haber deslizamiento de tierra, represamientos o avalanchas.
Evitar:
- Evitar correr hacia escaleras o ascensores.
- Evitar empujar a otros.
Después
- Si se encuentra bien, colaborar con otras personas que necesitan ayuda.
- Recordar que se pueden presentar réplicas, por lo que se deberá estar alerta y actuar según las recomendaciones anteriores.
- Mantenerse informado, no propagar rumores y atender las recomendaciones de las autoridades.
- Alejarse de edificios, postes y otras estructuras inseguras que podrían estar muy inestables después del evento sísmico.
Equipo de enfermería